jueves, 8 de julio de 2010

Todo es insignificante...

Rendirse siempre es una posibilidad... ya no puedo dejar de pensar en cuantas veces he tratado de no dejar de creer en algo. Pero siempre llegan las decepciones... y lo peor es que esas decepciones se conservan, esas sí son insuperables ante cualquier cambio. Nada las transforma en algo que no valga la pena. Yo misma cargo muchas de esas que jamás lograran sacar un acto de perdón. No entiendo como soltar esas cosas, creo que lo he intentado en vano, porque al final terminan afectando por otro lado, el odio solo atrae más odio, no es tán fácil perdonar porque las situaciones no dejan de lastimar. Tal vez algún día las cosas sean mejor que antes y nos podamos dirigir la palabra sin que afecte a nadie. Tal vez soy muy idealista y en realidad en este mundo hay cosas que no se pueden lograr, los acuerdos no existen, la intolerancia crecerá desmesuradamente y al final no va a quedar nada de lo que fuimos.
Vi una peli muy mala pero me dejo tres enseñanzas.
Fumar es atentar contra la vida.
Amar es perdonar
y el tiempo y el espacio son barreras que nos pone la mente.
En conclusión sí se puede, ánimo! Desde el fondo de nuestra voluntad podemos abrir el corazón al mundo para lograr esos cambios!!!

lunes, 5 de julio de 2010

Al infinito y más allá...

No me parece imposible que el tiempo y el espacio sean barreras que nos impone la mente, desde siempre he intentado comunicarme mentalmente con personas a la distancia, fuera de ser un juego, porque lo he intentado realmente, resulta decepcionante no lograr la concentración necesaria para lograrlo. En mis creencias no religiosas soy fiel seguidora de lo que la voluntad humana es capaz de lograr. Cosas evidentes como dejar de fumar o bajar de peso, que nos venden al mes diferentes métodos que van desde lo incrédulo hasta lo absurdo para lograr estos objetivos, pero donde queda el esfuerzo en ello. Entiendo que haya personas que necesiten medicamento para algunas cosas pero la forma de vida esta meramente relacionada con la voluntad. No estoy diciendo que con la voluntad mágicamente se va a transformar en energía que cambie el mundo, porque hay situaciones incontrolables y que no prevemos. Hace una semana asaltaron a mi hermanastro, venía de Chihuahua en automóvil junto con dos amigos, a los tres lo mataron. Creo que de entre todas las experiencias de muerte que me han tocado, esta ha sido la que más me ha afectado. No lo conocía, lo conocí ahora en el velorio que contaban anécdotas de él. Una vez fue a mi cumpleaños, otra vez fue a año nuevo y me acuerdo de dos veces que fue a la casa a comer y otra que fuimos a un restaurante. No recuerdo haber intercambiado palabras más allá del hola, pero era un chico de 21 años con ganas de sacar adelante sus negocios. Los accidentes pasan, este accidente tiene un peso político y social, donde el valor que se les da a las cosas es mayor que la vida misma. No me quiero meter en cuestiones de bioética, sino en porque es tan importante tener el reloj carísimo, el auto de lujo, tirar dinero en bebidas en un antro, la ropa de marca. Todo eso que es imposible de obtener para muchísima gente del país, les genera una necesidad en vez de un placer. Y estoy segura que muchas de esas personas que asaltan de verdad lo necesitan, pero matar a alguien. Esto no es una batalla es una exterminio por conseguir status a como de lugar. Status falso, por cierto!!! El coche deportivo, la ropa de marca de prestigio, los accesorios y dispositivos que nos facilitan la vida, son para eso para facilitárnosla no para vivir para ellos.
PD. Por cierto vi Toy Story, muy buena! Luego la comento